Suri, la hija de Tom Cruise, se alejó de la secta de su padre
La hija de Tom Cruise logró evitar que la Cienciología controlara su vida tras el divorcio de sus padres en 2012.
Suri, la hija de Tom Cruise, ha vivido desde hace más de diez años alejada del foco mediático y fuera del alcance de la Cienciología, la organización religiosa a la que pertenece su padre. Todo comenzó después del divorcio de Tom Cruise y Katie Holmes en 2012, un episodio que marcó un antes y un después en la vida de la pequeña.

La historia entre Tom Cruise y Katie Holmes parecía sacada de una película: un romance rápido, ideal para las portadas de revistas, que terminó con el nacimiento de Suri en 2006. Parecían la familia perfecta en Hollywood, pero tras las cámaras se escondían un sinfín de reglas estrictas y una presión constante ligada a la influencia de la secta a la que Cruise pertenece desde hace décadas.
La ruptura de la pareja tomó por sorpresa a muchos, y con el tiempo se supo que el motivo real fue proteger a Suri de la Cienciología. Según reportes, la organización intentaba someterla desde muy pequeña a un riguroso entrenamiento espiritual, que incluso incluía estancias prolongadas lejos de su madre, en un barco, como parte de un controvertido programa de formación.
Katie Holmes salió del matrimonio con la firme intención de alejar a su hija de esa influencia. Para conseguir la custodia principal, cambió de rutina, teléfonos y contrató abogados, estableciendo una barrera importante para que Suri no fuera absorbida por la secta. Como parte del acuerdo legal, Holmes tuvo que aceptar ciertas restricciones para no hablar públicamente sobre el tema, mientras Cruise mantenía una presencia mediática activa.
Desde entonces, Tom Cruise no ha tenido contacto con su hija durante más de 13 años. Suri pasó de ser una de las niñas más fotografiadas del mundo a vivir de manera completamente privada en Nueva York, disfrutando de una infancia normal lejos del ruido que rodea a su padre.
[[IMG]]
A lo largo de estos años, Suri ha crecido junto a su madre, explorando su identidad sin la presión mediática ni la sombra de la Cienciología. En 2024, al cumplir 18 años, tomó la decisión de dejar atrás el apellido Cruise y quedarse solo con Holmes, un gesto significativo que representa el deseo de marcar su propio camino.
Aunque Tom Cruise continúa siendo una figura pública con una vida llena de atención mediática, la historia de Suri es la de alguien que ha elegido vivir lejos del escándalo y de una familia marcada por decisiones complicadas. Su experiencia refleja el impacto profundo que puede tener una religión o secta en la dinámica familiar, y cómo la protección y el amor de una madre pueden cambiar el rumbo de una vida.